Día 37, Cómo discernir

40 Días

Todo pensamiento o acción que nos trae ansiedad, rencor, dolor, muerte, no es la Voluntad de Dios, es la consecuencia de habernos desprendido de ella.

Ayer hablé de la Voluntad de Dios, y es un tema que he repetido en esta serie de lecciones, porque es el más importante. Existe gran confusión sobre lo que significa la Voluntad de Dios. Algunos piensan que Su Voluntad es un plan de acción para probar a Dios que mereces su amor; pero él ya te ama sin medida. Otros piensan que Su Voluntad es dolor y abstinencia de la felicidad. Dios quiere nuestra dicha, pero también nuestro bien, él nos dejó guías para que ese bien que buscamos no nos aleje de él, no afecte a los demás o incluso no nos haga daño a nosotros mismos. El placer llevado al extremo puede convertirse en algo desordenado; Dios quiere tu dicha, no tu perdición en el placer. El placer y la dicha son dos cosas diferentes, el placer no es igual a la felicidad y es momentáneo, pero la dicha es eterna.

Algunas personas piensan que entregar es no actuar y seguir un curso predestinado por Dios, pero esto no sería verdadero libre albedrío. No existe un pre-destino, sino un camino (cuando caminamos a Su lado) que nos lleva a la máxima expresión de Dios en nosotros. Dios nos invita a participar en su creación, no como robots sino como colaboradores creativos y activos, de otra manera no seríamos verdaderamente libres: ¿para qué el libre albedrío? Su intención fue darnos libertad para imitarle, para crear, cuidar y hacer de este mundo uno mejor; su voluntad no tiene límites, pero nuestra percepción es limitada, y encima está contaminada por las agendas de otros y por el ambiente alejado de Dios, por eso necesitamos la humildad de pedir su guía y su ayuda; no por control sino para tener la visión correcta en un mundo empañado por el egoísmo, donde ya no vemos donde queda el norte o el sur.

Dios es totalmente personal, pero existen leyes que no podemos romper que son impersonales, como la ley de gravedad: lanzarte de un avión sin paracaídas no es una buena idea.

Todo pensamiento o acción que nos trae ansiedad, rencor, dolor o falta de perdón, no es la Voluntad de Dios, es la consecuencia de habernos desprendido de ella.

La parte más difícil de elegir, es poder discernir entre su voluntad y nuestro miedo o deseo de obtener alguna recompensa terrena. Dios no se place con nuestro sufrimiento ni necesita de nuestro sacrificio, Dios no quiere héroes miserables, sino siervos llenos de la vida y de la dicha de servir, aunque sea en anonimato (preferiblemente). El sacrificio más grande es cambiar nuestras ataduras a las recompensas instantáneas que no reflejan n nuestro bien, a cambio de Su libertad eterna. No preguntar “¿Qué pensarían los demás si hago…?  sino “¿Qué pensará Dios de este plan que sale de los anhelos de mi corazón? “¿Será tuyo este plan?”  Los anhelos- la mayoría-son Sus semillas en nuestro corazón. Dios no quiere sacrificios hechos por leyes de este mundo, sino paz y pequeños actos de amor, donde estés en congruencia con quien eres, imitando a Dios. Si tienes que mentirte a ti mismo o estar en un trabajo o relación que te hace miserable, este no es Su plan, pregunta qué pensamientos albergas.

Su voluntad conlleva el desarrollo máximo de Su ser en ti, para que puedas expresarte totalmente como hombre o mujer hecho por las manos de Dios, imitando sus cualidades naturales, de amor, misericordia, justicia y compasión. El plan de Dios no es forzado, los capullos no fuerzan las rosas, al contrario, no pueden evitar que nazca. Busquemos nuestros anhelos, pero de la mano de Dios y pidiendo Su guía.

Haz Tu voluntad en la tierra,

como ya es en el cielo.

El padre nuestro, versión st james.

Gracias por acompañarme en estos 40 días. Si no te has inscrito en mi página, hazlo para recibir inspiración y noticias sobre eventos, y esta primavera recibirás un e-book gratis, que es una guía para un nuevo comienzo que llegará al final de la Cuaresma. Estas y otras lecciones son de mi libro: Los ciclos del alma. Gracias por compartir estas lecciones en los medios sociales a continuación, pueden ayudar a otros a tener un poco de esperanza en este tiempo.

  1. Judith says:

    Sin duda lo mejor que he leído en este tiempo de reflexión ! Muchas gracias por siempre Sharon !

Sharon M Koenig /heaven on
earth publishing      
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®2020-21

Fotos MJ Magnum 
Canva 

Aunque los mensajes y el libro tienen la capacidad de aliviar el alma, las respuestas de la autora, el libro y su contenido no pueden diagnosticar ni sustituir un tratamiento o el consejo médico o profesional. Antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios espirituales o físicos consulte a su médico o terapeuta. Nunca interrumpa medicamentos o tratamientos sin la debida supervisión médica. Por favor, en el caso de una depresión, ya sea suya o de alguien cercano a usted y en especial cuando observe que se tienen pensamientos suicidas o de incapacidad de manejar su vida o sus emociones, acuda inmediatamente a un familiar y busque ayuda profesional, ya que estos comportamientos, reflejan una emergencia y es importante recurrir a ayuda inmediata.

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