Día 29, Sobre el apego al dinero

40 Días

¿Cómo es posible que Judas siendo uno de los doce, tan cercano a Jesús, y luego de recibir el pan de su mano, fuera inmune a su santidad, y le traicionara? ¿No es suficiente caminar cerca de Jesús? ¿No es suficiente sentarse con Jesús y recibir el pan de sus mismas manos, para que el mal no entre en nosotros? Ni su posición, ni ser nombrado apóstol pudo evitarlo. Esto nos muestra cuán vulnerables somos al apego, es la razón por la que vemos tanto a creyentes como a siervos de Dios traicionar su propia fe, a veces por avaricia, tal como le sucedió a Judas. Otras veces vemos cómo personas usan el nombre de Dios y la fe de las personas para tomar su dinero, ostentar grandes templos, autos y casas a costa de los fieles.

Jesús, al hablar de la traición, se dice que estaba muy conmovido, probablemente su voz se quebró porque las traiciones duelen, era su amigo y discípulo, Jesús veía su maldad, pero nunca dejó de amarlo, quizás más dolor le daba ver lo que le venía a Judas por su traición, porque Dios no nos castiga, nos castigan las consecuencias de nuestros errores.

En el Evangelio se dice que el diablo (diábolos significa división en griego)  entró en el corazón de Judas. Pero no fue una posesión, el mal no puede entrar a nuestro corazón sin nuestro consentimiento y sin antes abrirle una puerta. Cuando el mal (un apego) toma posesión de nosotros para hacerlo realidad, antes ya hemos abierto ventanas tanto espirituales, como mentales. La mente es un estanque limpio de agua, si está puro no puede nacer enfermedad en ella, pero si está contaminado, es fértil para la enfermedad del mal. Exponerte a codicia, a envidia, a adulación, abre la puerta. A Judas, que era quién llevaba el dinero de los apóstoles, ya se le veía su apego por el dinero.

Ese amor al dinero a veces es sutil, como cuando nos molesta que el gobierno ayude a los inmigrantes, o cuando se presume falsamente de riqueza o éxito en las fotos sociales. También está el que odia, ataca o envidia a las personas con dinero o lo contrario, las que obtienen su falso valor, al estar con ellas.

En el escrito de Betania, Judas reveló sus tendencias cuando mostró una falsa indignación por el perfume costoso con que María Magdalena había ungido a Jesús, diciendo: “¿Por qué no se ha vendido este perfume por el equivalente al salario de trescientos días, para ayudar a los pobres?” “Pero Judas no dijo esto porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón”, dice el Evangelio, y como tenía a su cargo la bolsa del dinero, robaba de lo que echaban en ella. Esto sucede a menudo. El ladrón juzga por su condición. Como vemos Judas era el traidor, enjuiciaba porque para él la avaricia y el dinero eran más importantes que seguir a Jesús. Hablaba por hipocresía porque finalmente le robó la vida misma a Jesús, a cambio de 30 monedas de plata.

¿Me quedo en una relación sin amor a cambio de la seguridad? ¿Cuáles son las monedas por las que cambiamos nuestra paz? ¿Cuál es el traidor en quién ciegamente confiamos a cambio de ventajas? ¿Miedo al que dirán, soledad, seguridad, falsos líderes, apatía, distracción? ¿Trabajo en algo que no me gusta a cambio de la plata? A veces somos el peor traidor…incluso de nosotros mismos.

El dinero en sí no es malo, no daña necesariamente, pero nuestro apego a él, puede llevar a potencializar o revelar una cualidad negativa pre-existente y llevarnos a la ruina espiritual. Dicen que para saber el verdadero carácter de una persona, le demos poder y dinero. Existe una diferencia entre la sana búsqueda de la abundancia, y la calidad de vida, y el apego al dinero. Abundancia es agradecer todo, incluso lo pequeño. Se vale buscar mejorar nuestra calidad de vida, pero al colocar el trabajo por encima de la familia, por ejemplo, o estar en una relación sólo por el nombre y el dinero, vender productos de engaño o nocivos para el planeta y los humanos, todas estas son formas de dar prioridad al dinero, otra es el preocuparse demasiado por el sustento, no dar y guardar enfermizamente, cuando sabemos que Dios es nuestro único dador de pan y vida.

Vende todo y sígueme, decía Jesús.

Gracias por acompañarme en estos 40 días. Si no te has inscrito en mi página, hazlo para recibir inspiración y noticias sobre eventos, y esta primavera recibirás un e-book gratis, que es una guía para un nuevo comienzo que llegará al final de la Cuaresma. Estas y otras lecciones son de mi libro: Los ciclos del alma. Gracias por compartir estas lecciones en los medios sociales a continuación, pueden ayudar a otros a tener un poco de esperanza en este tiempo.

  1. Judith says:

    Excelente reflexión ❤️🙏
    Gracias Sharon

  2. Isabel Rodriguez says:

    Gracias Sharon por compartir tan
    Hermosa reflexión y ayudarme a entender mejor el valor del dinero.
    Gracias 🙏 Bendiciones

Sharon M Koenig /heaven on
earth publishing      
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®2020-21

Fotos MJ Magnum 
Canva 

Aunque los mensajes y el libro tienen la capacidad de aliviar el alma, las respuestas de la autora, el libro y su contenido no pueden diagnosticar ni sustituir un tratamiento o el consejo médico o profesional. Antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios espirituales o físicos consulte a su médico o terapeuta. Nunca interrumpa medicamentos o tratamientos sin la debida supervisión médica. Por favor, en el caso de una depresión, ya sea suya o de alguien cercano a usted y en especial cuando observe que se tienen pensamientos suicidas o de incapacidad de manejar su vida o sus emociones, acuda inmediatamente a un familiar y busque ayuda profesional, ya que estos comportamientos, reflejan una emergencia y es importante recurrir a ayuda inmediata.

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