DEC POST_ Encomienda al Senor tu camino

Cómo orar para lograr un cambio

 

  • Primero recordar que el cambio no sucede hasta que no reconozcamos que una nueva situación (aunque no sepamos exactamente cómo y cuál), es preferible a las condiciones actuales. Una insatisfacción perpetua es la alarma del alma para escapar de la cárcel de una situación insostenible. La búsqueda de escapes para no sentir es un síntoma.
  • Recordar que la oración es la afirmación de que Dios (sin lugar a dudas) hará este cambio por medio de tu corazón. Tu trabajo es estar dispuesto, presente, actuar, escuchar y colaborar con el plan de Dios. Sin tu permiso, invocación, humildad, determinación, no suceden los cambios.
  • Saber que las situaciones desagradables no son creadas por Dios, no son pruebas ni castigos, sino que ocurren gracias a nuestras elecciones equivocadas de pensamiento. El pensamiento no provoca el problema necesariamente, pero nuestra actitud puede convertir cualquier situación, tanto en una bendición como en una maldición. La percepción y la interpretación de lo ocurrido puede elevarnos o hundirnos. Colocar el pensamiento en Dios es la solución.
  • No olvidar que Dios es todo bueno, indescriptiblemente poderoso, amoroso, y compasivo. Tu sufrimiento no es necesario para su aprobación, para su salvación, menos para su amor. Ya eres amado, Dios solo espera.
  • Si le permites, Dios comenzará a mostrarte una mejor situación, sucede poco a poco, a veces por medio de situaciones o personas que van revelando una nueva realidad. A veces puede ser incómodo y puedes sentirte que te han defraudado, esto es una buena noticia, ahora puedes ver la realidad de la ilusión, acompañado de los ojos de Dios.
  • Escucha tu corazón, y no temas ver lo que necesitas cambiar. No hay manera de remover la basura sin que te salpique algo de suciedad. Es parte del proceso de toda limpieza. Ten fe en que Dios hará todo nuevo.
  • Los cambios son constantes, necesarios, siempre existe algo nuevo por descubrir de nosotros, por actualizar, mejorar, avanzar, se llama crecimiento y hasta en el cielo continuaremos creciendo. No te sientas culpable ni te agobies.

Solo mira hacia el cielo, ora en silencio o en voz alta, Dios ya sabe tu situación; no necesita de nuestras instrucciones.

Ten fe, no dudes. Todo lo que pidas a Dios, creyendo, lo recibirás.  Jesús en Mateo 21

La oración por medio de la fe, debe nacer de una certeza inquebrantable de que Dios te escucha. Si logras entregarle totalmente las condiciones del pasado, su mejor voluntad para tu vida, creará un presente y un futuro inimaginable. Confía, elige cambiar y suelta los fracasos del pasado. Olvida la duda y ten fe que en el nombre de Dios, todo cambiará para bien.

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Autora de Las 12 promesas del alma

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