There is always something to be thankful for.-27

Sobre el ego y el amor

 

El ego no es una palabra que aparece en la Biblia, aunque sí se hace mucha referencia a morir a nosotros mismos. En Corintios dice que con Dios, nuestro ser interior se renueva día a día. Muchos promueven el amor propio, pero amarse así mismo, sin antes buscar el amor a Dios, puede hacer que nos convirtamos en nuestro propio ídolo.

Cuenta la leyenda, que Narciso era un hombre joven que hería a los demás y rechazaba a quien le pretendía, no podía amar a otros porque no podía sentir sus emociones y no tenía empatía, su maldición era amarse a sí mismo. Un día admirando y adorando su propio reflejo en el agua, cayó y murió ahogado, allí nació una flor que hoy se llama Narciso. Murió porque seguía su propia reflexión en el espejo de sí mismo, nosotros en cambio para tener vida, necesitamos buscar nuestra verdadera reflexión, que es la imagen y semejanza de Dios en el espejo de Jesús.

Algunos son como Narciso, se miran en el espejo propio, mientras que otros, buscan su reflejo en otros espejos. Buscar nuestra confianza en los ojos de los demás es ser esclavo de otros ídolos. Somos propensos a seguir al líder de la corriente, sin cuestionarnos. Seguimos los ejemplos de las celebridades, adoramos a los políticos, seguimos lo que dicen en la prensa y en las películas, adoramos a los deportistas, a los cantantes, a los religiosos, y a las personas con dinero, influencia y posición, muchas veces los colocamos por encima de Dios, de la verdad, del bien y hasta de la razón y en su nombre hacemos cosas abominables. Pero Dios está en el corazón.

En la reflexión de hoy, un escriba trataba de probar a Jesús cuando le preguntó: “¿Cuál de los mandamientos es el más importante?”Jesús respondió:

–El primer mandamiento y el más importante es que : “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.”  Luego Jesús añadió, que hay un segundo mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” Cuando Jesús vio que el escriba comprendió, le dijo: —No estás lejos del reino de Dios.

Si colocamos a Dios primero, por encima de la opinión de otros, del poder, de la seguridad terrenal y de los apegos, él mismo te mostrará el verdadero amor a los demás y hacia tí mismo, que es incondicional y eterno.  Hacer la oración del Padre Nuestro diariamente es un buen paso para invocar ese amor, que Dios mismo coloca en el corazón. Su amor no es un sentimiento, sino una decisión de cada momento de caminar con él. Para tener verdadera libertad, se necesita mirar a Dios sobre todas las cosas de este mundo. Luego naturalmente seremos incapaces de hacer daño a otros. Morir a nosotros para vestirnos de Jesús, es morir al orgullo para para vestirnos de su humildad.

Señor, quiero caminar junto a ti, nada es más importante que tu voluntad para mi, que es paz, felicidad y amor. Quiero llegar a ser quien haz querido que sea, en total plenitud, quiero llegar a ser tu reflejo. 

Inspirado en San Marcos 12

En este enlace : Todos los escritos de Cuaresma hasta hoy

El lunes 27 de marzo , seguiremos con la reflexión Número 24 , feliz fin de semana.