There is always something to be thankful for.-21

El amor de Dios

 

Unos de los miedos más grandes que algunos equivocadamente promueven sobre la salvación, es que para agradar a Dios, entrar al cielo y salvarnos necesitamos hacer una serie de ritos y actos llevados a la perfección para aplacar su ira. Los fariseos hacían todos los ritos, pero eran deshonestos. El miedo a la condenación no es una buena motivación para creer en Dios. El mensaje común es que el cielo es un lugar condicional y de pocos, que pertenece solo a unos elegidos, por un Dios que es exigente y necesita ser aplacado.

Dios está por encima de emociones y exabruptos.  “Ya estás salva”. Recuerdo aquel momento en que integré esta lección, cuando respiré y me quité un gran peso de encima, también se esfumaron años de culpa y miedo. Desde ese momento ya no hacía las cosas para agradar a Dios ni para que me dejara entrar al cielo, sino porque el me ama y yo le correspondo.

Una relación de amor no puede ser condicional ni obligatoria, es por eso que Dios nos dio el libre albedrío, el amor tampoco puede crecer por medio de premios, culpas, miedos y recompensas, sino por un corazón lleno de amor y eso solo podemos hacerlo junto a la voluntad de regresar a Dios libremente, por amor. Cuando elegimos caminar con él y somos humildes al buscarle y pedirle, Dios mismo cambiará nuestro corazón, lo hará más misericordioso. Tengamos la intención de creer, amar e imitar a Jesús.

«…por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia…»Romanos 4

Jesús también sanó a personas que no tenían fe, por ejemplo a Pablo, es gratuito, por otro lado dijo a otros “tu fe te ha salvado”. La salvación significa regresar a ser íntegros, completos y sanos en cuerpo, alma y corazón. La salvación no es solo hacer las cosas para ganarnos su amor; su amor es ágape, incondicional. Regresamos a estar en comunión con Dios al estar en comunión con los demás. Nos caemos solos pero nos salvamos juntos, lo hacemos por medio de la cooperación y al amarnos unos a los otros. Tampoco lo hacemos solos, sino por medio de una sinergia con Dios, trabajamos con las manos y seguimos los mandamientos (que son para protegernos), igual hacemos obras y creemos en Jesús, pero Dios -independiente de lo que seamos o hagamos- trabaja con la gracia, porque solo él conoce el corazón de cada cual.

Nosotros aceptamos su gracia que ya está dada, lo hacemos por medio de nuestra fe. Dios viene a darnos por gracia lo que él ya es por naturaleza. El amor de Dios es pura gratuidad.

Señor, muéstrame tu camino, quiero estar a tu lado, gracias por nacer, porque al nacer tú, yo he nacido de nuevo. 

Para leer las otras reflexiones ir a este enlace Cuaresma 2017