There is always something to be thankful for.-5

Tres prácticas para acercarnos a Dios

 

¿Cómo puedo regresar a Dios y qué resoluciones puedo hacer?
El tema de hoy es sobre el ayuno y las prácticas para acercarnos más a Dios, pero el verdadero tema es sobre nuestras intenciones. La Cuaresma nos invita al ayuno. Igualmente nuestra iglesia bizantina nos invita a un ayuno: no lácteos o carne (siempre se recomienda que el médico lo apruebe). Cada cual puede hacerlo a su forma, como por ejemplo, comer solo pescado los viernes.

La intención del ayuno no es el sufrimiento ni la penitencia, ni que Dios lo pida o lo necesite. El perdón y el amor de Dios, se dan sin condiciones. El verdadero Dios no necesita que los humanos calmemos su ira como los dioses falsos que necesitan sacrificios y ofrendas. La mortificación y la negación del cuerpo son prácticas medievales. No necesitamos sufrir para que Dios nos ame, pero siempre podremos entregarle nuestros sufrimientos para que Él nos sane. El extremo contrario del sacrificio, es la indiferencia, que es el individualismo, cuando se busca su propio fin por encima de los demás, y no se hace ni el más mínimo acto por alguien, porque no le place, porque le incomoda o le molesta un poco.

El propósito del ayuno desde el punto bizantino, es recordar cómo éramos cuando vivíamos en el Paraíso. Cuando hacemos el ayuno, temporalmente hacemos una dieta que el Génesis describía como vegetariana; la hacemos honrando nuestro ideal. El Paraíso se describía como un lugar donde no había que matar para comer, es una manera de recordar nuestra pureza y hacia dónde regresaremos. El ayuno, como cualquier rito religioso, o de servicio a los demás, es personal, no debe hacerse públicamente para demostrar cuán piadosos somos. En mi iglesia decimos jocosamente en esta época, “yo miro mi plato, y tú miras el tuyo.” De qué vale hacer sacrificios públicos cuando vivimos una mentira, cuando no creemos y tratamos con desprecio a nuestros hermanos. Era el problema de los fariseos y de muchos religiosos del día de hoy, que muestran una cara al público, pero realmente tienen otra. El ayuno y la oración tienen grandes cualidades espirituales, es practicada por la mayoría de las religiones para acercarse a Dios.

Tres prácticas para hacer en esta época:
1-Ayuno- Ayunemos de alimentos que no son saludables, ayunemos de pensamientos de miedo y de malos hábitos. Ayunemos de escuchar y participar de las malas noticias y los chismes en internet. Ayunemos de palabras de odio y enjuiciamiento. Ayunemos de hacernos daño, de falta de perdón y de orgullo.
2-Oración- Estos días no dejemos de hacer oración diaria. “Mi Dios, haz tu voluntad”, es la oración más poderosa. Hacer el Padre Nuestro diario. Abajo comparto un enlace con una oración personal. Demos gracias por todo.
3-Ayudar a los demás – Hagamos buenas obras y visitemos a los enfermos, demos aliento a un amigo. Hablemos de paz y de perdón. Llevemos comida a los pobres. Para ofrecer amor a Dios, hacerlo por medio de nuestro amor por los demás. Háganlo en el anonimato.

Sharon M Koenig es la autora de Las 12 promesas del alma Todos los Derechos Reservados ® 2017
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Les recomiendo esta oración de mi libro Los Ciclos del Alma https://www.youtube.com/watch?v=xz1hcoPmqqo