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Cómo perder el miedo a la muerte

Gracias por esta pregunta, sigo responiendo las preguntas que surgieron después de la Cuaresma.  Aunque muchas personas no lo acepten el miedo a la muerte es el mayor y el que sin saberlo enciende todos los otros miedos. Es, como saber que eventualmente tienes que partir a un largo viaje, pero no sabes a dónde o con quién te encontrarás. ¡Con razón tenemos tanta ansiedad! Te voy a compartir un respuesta simple que es solo el comienzo del camino de regreso. Si vas a partir (por siempre) a un lugar lejano, te comparto que saber hacia dónde vas y conocer a quién te recibirá, te dará una gran paz; aunque no puedas describir ese lugar. Existen muchas teorías (reencarnación, unión con el todo, volver a la nada, iluminación,un infierno terrible, no existe el cielo, etc)  pero te comparto dónde, luego de recorrer por muchos caminos, encontré paz y tierra firme lejos de un concepto abstracto, y la que encuentro como la mejor de las opciones en el mercado de vida después de la vida, y realmente es esta pregunta, la que me llevó a creer de nuevo en Dios, pero ahora con el rostro amoroso de Jesús, junto a un Cielo (un concepto único), un Reino, un lugar donde también estarán mis seres queridos y donde único hay eternidad, que es vida eterna sin perder tu individualidad, ni tu cuerpo ni tu nombre (aunque ahora glorificado, ¿recuerdan la transfiguración?). La Iglesia es la barca de regreso. Está de moda no creer en el cielo, pero el verdadero cristianismo siempre cree en el Cielo, fue el propósito de todo. ¿No es la salvación y la vida eterna en el Cielo el solo propósito de su llegada a esta tierra?  ¿Por qué Jesús? El miedo a la muerte se vence con la certeza de vida eterna, no hay otra manera. Conocer a Dios y luego a Jesús es saber, que venció la muerte y es él, el mismo Dios encarnado. Cuando le conoces, (porque cuando le preguntas y le permites, se revela) sabes a dónde vas y con quién: porque para todo aquel que cree en él, que pide perdón por sus transgresiones (hasta el criminal en la cruz) y quien busca vivir una vida justa por todos sus medios posibles, el cielo es la recompensa inmediata, no hay Karma, no hay reencarnaciones.  Jesús nos sanó de la muerte, condición adquirida desde el error del Edén. Sobre el infierno, hay personas que rechazan el amor de Dios, recuerden que ellos y todos tenemos libre albedrío, existen personas con aversión a todo lo sagrado y atraídas por lo maléfico, el amor a estas almas que le aborrecen, les parece como un fuego que quema y que le es intolerable a todo aquel que no camina con Dios, ellos ya viven un infierno, porque lo eligen, Dios no te “envía” al infierno, ni te envía castigo. ¿Habrá oportunidad para los que no son perfectos? Aquí no hay nadie perfecto, y Dios es compasivo y sabe lo que cada cual puede dar con lo que recibió, pienso que los únicos crueles porque enjuiciamos somos los humanos,  no podemos tratar de jugar a ser Dios y ser administradores de las puertas de Cielo, solo Dios sabe.

El Juicio Final, en nuestra tradición es un momento de gloria que todos esperamos, no es de castigo, lo pedimos en el Padre Nuestro que nos mostró Jesús : “Venga a nosotros tu Reino”, tampoco escuches versiones de fanatismo de terror, culpa e infierno, nosotros al final elegimos acercarnos a Dios o alejarnos de Él, una vez te encuentras de frente a la gloria de Dios mismo, todas tus preguntas serán respondidas, caeremos en cuenta en muchas cosas que hemos hecho o nos han hecho, sobre injusticias y aciertos, que hoy son inexplicables.

Tienes un pasaporte al cielo en el bautismo, aunque todavía vivas en la tierra, míralo de esa forma. Si crees en el cielo y vas a encontrar a Jesús -como un amigo con quien te quedarás por laaaargo tiempo- necesitas comenzar a conocerle aunque sea por larga distancia, a practicar las costumbres de esa ciudad. Comienza a comunicarte con Él, pide a Dios que te haga cada vez más parecida/o a Él (fuimos hechos a su semejanza), que se revele en tu vida, comienza por invitarle, hacer las paces con él. También no olvides de visitarle a su Casa, tomate un té con él, a solas o en la iglesia, te inspirará .  Una vez tienes esa relación con Dios con Jesús, el miedo termina. No temas, Jesús venció la muerte por nosotros, con él tendremos vida eterna. Saber esta verdad, eliminará todo miedo.

Ora así  : “Dios, muéstrame tu camino, Jesús confió en ti, muéstrame cómo tener paz, fe y tranquilidad.”

 

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®Sharon M Koenig, Derechos Reservados 2016