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Nuevos comienzos para el 2016

Por Sharon M Koenig

2 de enero del 2016.

¿Qué logros marcaron el 2015?

Antes de catalogar el año, bueno o malo, recomiendo hacer esta lista. Te sorprenderás, yo misma me sorprendí de tantas cosas buenas. No por que era incapaz de verlas, sino porque a veces sólo mirar lo negativo, sin ver lo que aprendimos, puede oscurecer cualquier bendición. Lo negativo se convierte en positivo cuando lo utilizas como experiencia y como peldaño para mejorar y no para autocastigarte. Lo importante es evitar repetir los viejos errores.

¿Qué puedo cambiar?

El secreto del cambio es comenzar, pero luego el reto es continuar, lo haces con pequeños pasos. No es una carrera, a nadie se necesita impresionar con la velocidad. Más se impresiona a Dios por la consistencia y la habilidad de entregarle, que por la necesidad de validación externa. El éxito es seguir a Dios, no buscar admiración terrenal. Tampoco es quedarte en el mismo lugar, no hay novedad si no hay cambios, cambiar es algo personal, pero hacerlo hacia el lugar indicado, no es posible sin la ayuda de Dios. Cambiar es un gran sacrificio porque siempre conlleva la incomodidad de dejar ir algo del pasado.

Pide guía a Dios, vivir en la voluntad de Dios no es dejar de hacer planes, estrategias y llamadas. Los osos no cazan desde la cueva, en algún momento se necesita dejar de invernar. El 2016 es buen momento. A Dios tampoco se le encuentra sólo dentro de la cueva , Dios habita también en la comunidad, se necesita salir de la comodidad: sentarte en una iglesia por primera vez no es cómodo, pero es necesario para avanzar espiritualmente. (Mi conclusión luego de tratarlo todo) Ser muy espiritual sin la acción de salir de tu casa, es sólo una buena intención sin acción. Antes de hacer las paces con las personas, con la vida, con tus sueños y contigo mismo, se necesita hacer las paces con Dios.  No hay resoluciones verdaderas sin la guía de Dios, sino planes vacíos, músculos crecidos o membresías a gimnasios que pronto serán desactivadas. Dios es tu gran motivación, con Él tu ánimo de servirle no se termina, lo que te llevará a grandes lugares, pero sin Él, nada llena realmente.

La primera resolución del año debe ser buscarlo a Él. Lo otro llegará como resultado de lo primero.

Mi Dios, permito que entres a mi vida, muéstrame y comienza los cambios que sean necesarios, aunque hoy no pueda verlos.