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Reflexión sobre el camino recorrido

Los días pasan y nuestras acciones se van acumulando, la mayor parte del tiempo no nos damos cuenta que nuestra vida tiene sentido (o en algunos casos que no lo tiene) hasta que tomamos una pausa y miramos el camino recorrido. Hoy fue uno de esos días para mi. Con motivo de la sexta edición de mi libro Los Ciclos del Alma, en vez de colocar endosos de autores reconocidos como se acostumbra, decidí compartir los testimonios de los lectores. Siempre es una sorpresa recibir los comentarios tan hermosos sobre cómo trabaja la voluntad de Dios en sus vidas.  Desde el 2012, casi a diario escucho, leo, envío o comparto algún mensaje a alguna persona en alguna parte del mundo que necesita ayuda, desde la pérdida de una pareja, un cambio de trabajo, un vacío espiritual, una crisis de fe, una pérdida económica o de un familiar o la más triste, la muerte de un hijo. Igualmente pasa el tiempo y leo de esas mismas personas, cosas lindas, nacimientos, bodas, graduaciones y sueños cumplidos de la mano de Dios. Algunas de estas personas son profesionales, actores, psicólogos, maestros, personas en trabajos de mantenimiento, en fin, algunas no tienen otra forma de comunicarse que no sea por medio del tiempo pagado en una computadora alquilada en un centro lejos de su hogar. Para todos el consejo es el mismo, entregar a Dios Padre.

Esto lo hago al tiempo que tengo mis propias caídas, desilusiones, aprendizajes, triunfos, alegrías y anhelos y escribo las ideas para nuevos libros . No es un trabajo, es todo un placer y lo que da sentido a mi vida. No hago consultas profesionalmente, pero leer un párrafo y recomendar a alguien que regrese a Dios, es el regalo más grande que alguien puede dar ¿cómo no hacerlo? La espiritualidad para mi ahora es simple, nada de cursos, niveles, meditaciones ni posiciones. Requiere compromiso, obediencia, resiliencia, pero al final es simple, Dios es accesible. Como hacía Jesús, es mirar hacia el Cielo, volver los ojos hacia arriba, en vez de mirar hacia abajo.

Los resultados tan maravillosos, nada tienen que ver con el libro ni conmigo, sino con la disposición de cada cual de soltar las muletas espirituales y aquello que les da angustia y hacer la entrega a Dios diaria; yo solo comparto unos pasos para volver.

Dios, y la voluntad de cada cual de soltarlo todo para regresar a Él, permiten el verdadero milagro.

El año pasado personalmente toqué un punto de culminación espiritual, que solo le debo a la Gracia. Sucedió mientras hacía trabajo de investigación para un nuevo libro. La conversión (casi un cambio molecular) es la providencia del mismo Jesús. Innegable, tuve que reescribir ese segundo libro que había comenzado, las lecciones son las mismas, pero mi perspectiva cambió, todo se aclaró. Existe un camino expreso hacia Dios. No hay desapego por voluntad propia y sin ayuda Divina, he encontrado que cuando estamos dispuestos, Él mismo desata todas tus ataduras, una por una.

Gracias por el gran regalo de acompañarme en el camino,

Testimonios de Los Ciclos del Alma

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